La tiranía del idioma en los equipos multiculturales


Una buena comunicación entre colegas del trabajo lleva a un efectivo intercambio de conocimientos, toma de decisiones, coordinación, y por último, resultados de desempeño. Ahora bien, ¿qué sucede cuando en un equipo global las personas tienen diferentes niveles de fluidez en el idioma en común escogido? Simple, termina sufriendo la calidad de la comunicación. Los miembros del equipo que puedan comunicarse mejor en la lengua franca de la organización (por lo general inglés) suelen ejercer la mayor influencia, mientras que aquellos que menos dominan ese idioma, con frecuencia se inhiben y se retraen. La “tiranía” del idioma en los equipos globales se hace presente.

A la hora de trabajar en un equipo global, casi siempre podemos encontrar algunas personas que suelen monopolizar la conversación por la fluidez en el manejo de la lengua, mientras que otros apenas expresan algunas palabras. Casi por inercia, nuestra evaluación de los más participativos es positiva, mientras que solemos juzgar a los demás como desinteresados, tímidos o simplemente inexpertos. En otras palabras, solemos evaluar el talento y el desempeño casi exclusivamente en base al manejo del idioma. Para mitigar estos efectos negativos en parte del equipo (por lo general la mayor parte), Tsedal Neeley nos comparte 3 reglas básicas de comunicación en las reuniones que deben ser respetadas por todos los miembros del equipo: Sigue leyendo

10 estrategias para superar las barreras idiomáticas


Hablar un idioma diferente al de nuestros colegas internacionales, continúa siendo uno de los principales desafíos a la hora de trabajar en un contexto multicultural. Aunque la solución aparente más concreta para enfrentar este desafío es justamente aprender el idioma, muchos de los problemas lingüísticos no surgen por el idioma en sí, sino por las distintas maneras de hablar un idioma. Esto ya lo hemos comprobado con muchos casos de choques culturales que surgen de distintas interpretaciones y formas que se le da a un mismo idioma como el español.

Kate Berardo, una reconocida especialista en el desarrollo de liderazgo global, presentó algunas estrategias sencillas para evitar que el idioma nos ponga barreras en nuestra comunicación intercultural:

  1. Habla lento y claro

Así como te gustaría que tu colega de india o Inglaterra hable, busca hacer lo mismo cuando tú hablas. Enfócate en enunciar y reducir la velocidad de tu discurso. Aunque quizás inviertas un poco más de tiempo, sin duda lo recuperarás evitando malos entendidos y confusiones.

  1. Pide aclaraciones

Si no estás 100% seguro que has comprendido lo que otros dijeron, de manera amable pide una aclaración. Evita dar por sentado que has entendido lo que se ha dicho.  Sigue leyendo

Las habilidades que heredamos de nuestro idioma


Un gran número de investigaciones lingüísticas han demostrado la relación directa que tiene el idioma con las estructuras de pensamiento y comportamiento, y hasta con las habilidades que desarrollan las personas. Veamos algunos ejemplos del cómo el lenguaje impacta en las percepciones y comportamientos de las personas alrededor del mundo:

Impacto en la percepción de las jerarquías y relaciones familiares

Las estructuras gramaticales del idioma chino no le permiten a una persona hablar simplemente de “un tío” por ejemplo, sin tener que pensar e informar si se trata de un tío político o si es hermano de tu padre o de tu madre, y si es hermano de tu padre, si es mayor o menor que él. Cada palabra o carácter chino contiene de manera inherente mucha más información de contexto y no es posible dejarla de lado a la hora de comunicarse. Estas características están estrechamente relacionadas con los valores transmitidos por Confucio, ya que según él, cada persona tiene un rol relativo y una función definida en la sociedad y en la familia. El idioma chino permite identificar claramente cuál es rol de cada persona en la sociedad.

Impacto en la percepción del género Sigue leyendo

Idiomas diferentes, mundos diferentes


La lengua de los zulúes incluye 39 palabras para “verde”. Cuando uno investiga cómo lograron construir 39 conceptos de una sola palabra para “verde”, descubre que en realidad así lo necesitaron. En  los días en los que el automóvil y las carreteras no existían para transportarse, los zulúes con frecuencia realizaban largas caminatas a lo largo de los pastizales de la sabana. Tampoco existían letreros o mapas, por lo que los largos viajes tenían que ser descritos por quienes habían recorrido los caminos con anterioridad. El idioma se adaptó a los requerimientos de sus hablantes y a los desafíos de supervivencia que enfrentaron.

Los idiomas que hablamos nos proporcionan las palabras y los conceptos para describir el mundo que nos rodea, lo cual nos permite verbalizar ciertos valores con facilidad. La palabra inglesa “privacy” y la palabra china “guanxi” tienen significados claros y fuertes en sus respectivos idiomas, pero no necesariamente se encuentran en otros idiomas. Incluso dentro de un mismo idioma, ciertos términos solo pueden ser usados por ciertos grupos y esta jerga o dialecto puede reflejar rápidamente lo que el grupo valora. La palabra “deadline” esconde un significado mucho más profundo sobre la importancia atribuida en Estados Unidos a un plazo determinado y no dispone de una traducción literal al español, ya que muy pocos hablantes del español llamarían “línea de la muerte” a una fecha de entrega o finalización de un proyecto. Sigue leyendo

Perdidos en la Traducción


¿Es posible que el idioma que hablamos determine la manera en que pensamos? ¿Acaso las estructuras del lenguaje (sin nuestra conciencia o consentimiento) pueden moldear los pensamientos que deseamos expresar? Un excelente artículo de Lera Boroditsky en el Wall Street Journal realiza una importante conexión entre el conocimiento y el lenguaje, un nexo que muchos de nosotros hemos experimentado.

Considere la siguiente frase en inglés: “Mrs Robinson sat on a wall” (La señora Robinson se sentó en un muro). Este simple comentario revela cuanto pueden diferenciarse los idiomas entre sí. En inglés, es necesario marcar el tiempo verbal. En este caso se utilizó “sat” (pasado de sentarse) en lugar de “sit” (presente de sentarse). En el idioma indonesio no se necesita (de hecho no es posible) cambiar el verbo para marcar el tiempo verbal.

En ruso, se debería marcar el tiempo verbal y también el género, es decir, cambiar el verbo si la Señora Robinson fue quien se sentó. También debería tener que decidir si el evento de sentarse se completó o no. Si se hubiese sentado por todo el tiempo que esperaba hacerlo, se utilizaría una forma verbal diferente que si por ejemplo, se hubiese caído repentinamente.

En turco, se debería incluir en el verbo cómo se adquirió esta información. Por ejemplo, si se observó a la señora Robinson con los propios ojos, se usaría determinada forma verbal, pero si simplemente se leyó o escuchó sobre tal evento, se utilizaría una forma diferente.

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