¿Es personal o es cultural?


En las etapas de diagnóstico que solemos realizar previo al desarrollo de programas de formación o consultoría con nuestros clientes, con el objetivo de conocer como ha sido la experiencia de las personas al trabajar con otras culturas, suelo preguntar si han enfrentado algún desafío o dificultad en particular a causa de las diferencias culturales. Hay quienes pueden identificar varios aspectos concretos que dificultan su efectividad intercultural. Y hay quienes explican que las diferencias culturales no causan problemas o dificultades significativas, como si lo hacen los diferentes tipos de personalidad o incluso competencias específicas. Por ejemplo, no se puede trabajar con esta persona, es demasiado frontal o esta persona no es un buen líder, parece que le da miedo hablar, es tímido.

Lo curioso de estos ejemplos, es que mis interlocutores se están refiriendo, sin saberlo, a desafíos que están enfrentando a causa de las diferencias culturales. Ahora bien, el lector preguntará, ¿pero cómo puede ser?, ¿acaso los ejemplos mencionados no hacen referencia a rasgos específicos de personalidad? La respuesta es sí. Pero lo que también es importante saber es que esos rasgos de personalidad han sido determinados en gran medida por la cultura, por lo que poder comprender cómo influye la cultura en las necesidades y estilos de trabajo de nuestros colegas internacionales, es siempre indispensable para saber cómo adaptarse y crear relaciones sinérgicas.    Sigue leyendo