El encuentro con los “otros” y el descubrimiento de nuestros valores


¿A quién elegirías para formar una familia; a una persona que comparte tus valores y tiene una visión similar de la vida, o a alguien muy diferente a ti? Creo que me imagino tu respuesta. En efecto, en la naturaleza genética, evolutiva o divina de los seres humanos, parece existir un anhelo profundo, intrínseco e inherente de asociación, de similitud. Enraizado en las necesidades humanas básicas, este impulso innato a afiliarse con criaturas similares, nos ha llevado a emparejarnos para la reproducción y a co-crear comunidades.

Son varias las necesidades que nos llevan, en cierto grado, a formar agrupaciones sociales en las cuales nos podamos sentir satisfechos, significativos, importantes y cómodos. Estos deseos son la base de los valores culturales. Los valores son estándares de lo que es considerado deseable dentro de una colectividad, reflejando tradiciones culturales. Pero también plantean una distancia percibidas con quienes han generado otras tradiciones culturales. Sigue leyendo

Un divertido ejercicio para aprender sobre las culturas del mundo


Conocer de manera objetiva lo que valoran las diferentes culturas del mundo, por lo general no es una tarea sencilla. Requiere tiempo, conocimientos y habilidades específicas, y sobretodo experiencias significativas que nos permitan comprender los valores y creencias fundamentales. Así que el día de hoy quiero compartirles un ejercicio sencillo y divertido para aprender un poco sobre las distintas culturas del mundo en poco tiempo. Lo que les propongo es prestar atención a los refranes con frecuencia utilizados y transmitidos de generación en generación en una cultura, y a los mensajes que estos promueven.

Es común escuchar algunos refranes de la misma manera o con algunas variaciones en diferentes países y culturas. Esto puede ser un indicador de similitudes culturales o de que simplemente se han transmitido entre culturas porque se han encontrado aplicables. En todo caso, la clave está en conocer como varían las interpretaciones, la relevancia que tienen en el día a día, y los matices del contexto en el que se dicen. Y como del dicho al hecho hay poco trecho, les traigo algunos refranes utilizados en algunas culturas para que hagamos el ejercicio:

Bolivia: “Alábate panza, que nadie te quiere comer”
La panza es una de las vísceras de la res cuyo sabor no es del todo agradable, y en muchos casos es un gusto adquirido. El refrán se usa cuando alguien es muy engreído, y se le quiere decir que su engreimiento hace que nadie le quiera. Sigue leyendo

Un mapa cultural para explicar todo


¿Cuál es la conexión entre las creencias de una sociedad y el desarrollo económico, el surgimiento de las instituciones, el aumento de la igualdad de género y eficacia de los gobiernos? Este dilema es justamente lo que busca investigar The World Values Survey (WVS), una red global de científicos sociales a cargo de la ejecución de la investigación internacional más grande de creencias y valores humanos: más de 400.000 encuestados de 100 países desde 1981.

Uno de los principales análisis extraídos del WVS fue realizado por los politólogos Ronald Inglehart y Christian Welzel. Ellos afirman que existen dos dimensiones principales de variación intercultural en el mundo:

  1. Valores tradicionales vs Valores seculares-racionales
  2. Valores de supervivencia vs Valores de autoexpresión

Sigue leyendo

¿Qué tan importante es la familia en tu país?


Durante un taller de comunicación intercultural con personas de varios países del mundo, escuchábamos al profesor, experto en la cultura China, hablar de la importancia de la familia en ese país, y todas las responsabilidades y compromisos que asumían sus miembros para con el resto de los integrantes de la familia. Entre otras cosas, mencionaba la reverencia hacia los abuelos, la injerencia de los padres en las decisiones de sus hijos y la trascendencia de la familia extensa. Una compañera de clase estadounidense, visiblemente incómoda con lo que comentaba el profesor, me comentó al salir del aula: “Para nosotros la familia también es importante. Para mí no hay nadie más importante que mi hijo”. El mensaje que había interpretado era que en Estados Unidos no se amaba tanto a los hijos como en China, porque en su país la familia no era tan importante. Esto me llevó a reflexionar si es realmente posible afirmar que la familia es más importante en unas sociedades que en otras.

Desde que nacemos, vivimos rodeados de muchas personas, pero el primer grupo humano al que todos pertenecemos, más allá de la cultura, es la familia. Es a través de la familia por la cual los seres humanos adquieren los primeros rasgos para el desarrollo del carácter y de la identidad personal, así como los hábitos y los valores que determinarán, en un inicio, su pensamiento y su desarrollo social. Por estas razones, se la considera como una institución de gran relevancia para cualquier sociedad y su perpetuidad. No obstante, su concepción, los roles de sus miembros, las responsabilidades asumidas, su composición, el tamaño, etc. varían entre sociedades. Sigue leyendo

Un valor desvalorado


Una de las principales corporaciones de telecomunicaciones a nivel mundial, de origen mexicano, acababa de comprar la filial peruana de una empresa de telefonía celular de origen italiano. La operación se presentaba como de baja complejidad, exceptuando las obvias cuestiones legales y técnicas de una adquisición de tal magnitud. Tal como suele suceder en estos casos, la variable cultural de la fusión fue subestimada, aún con mayor énfasis cuando el idioma dejaba de ser una barrera, ya que era uno solo: el español.

Como era de esperarse, la resistencia de los profesionales peruanos hacia el nuevo estilo gerencial no tardó en manifestarse. Sin embargo, esto no fue el principal desafío cultural que derivó de la adquisición. Una de las primeras iniciativas de una fusión es la de transmitir los valores de la nueva firma. Esto fue exactamente lo que hizo la compañía mexicana a través de sus distintos canales de comunicación:

“…Nuestros Valores son las cualidades que nos distinguen y nos orientan. Es necesario que nuestra labor cotidiana los tenga presentes siempre, y los lleve a la práctica. Los valores de nuestra cultura corporativa son:

  1. Trabajo
  2. Crecimiento
  3. Responsabilidad Social
  4. Austeridad

Sin embargo, uno de estos valores ocasionó un fuerte rechazo entre varios empleados peruanos, al punto de generar renuncias. ¿Cuál fue? ¿Por qué? Sigue leyendo

La ilusión de una cultura corporativa homogénea


“¿Diferencias culturales? No, aquí en nuestra empresa tenemos una cultura corporativa muy fuerte que nos lleva a comportarnos similarmente”

Como si las diferencias culturales fuesen perjudiciales y por ende, que debieran ser eliminadas; en varias ocasiones nos hemos encontrado con personas que afirman que sus culturas corporativas han estandarizado los valores y comportamientos de sus empleados a lo largo de los países, atenuando el impacto de las culturas nacionales. De hecho, muchas veces las culturas corporativas son erigidas con el propósito de tender puentes de entendimiento que zanjen las diferencias culturales y les permita a todos los empleados de una firma internacional, actuar bajo los mismos estándares de conducta. Valores como “respeto”, “igualdad”, “flexibilidad”, “innovación”, “integridad”, “foco en el cliente”, etc. se transmiten a través de los ascensores, los protectores de pantallas, los tableros de anuncios, en las sesiones de capacitación, etc., con la esperanza que cada empleado de cada país los perciba y los interprete de la misma manera. Sigue leyendo